Sobre los primeros inquilinos que habitaron el Corralón

El perfil sociológico, de las personas que vivían en el Corralón, no es diferente al del resto de los habitantes del Rastro. Carecemos de noticias de quienes eran los primeros vecinos y los vendedores, prenderos o quincalleros que se establecieron con sus géneros, en los locales del patio del Corralón. Se necesitaría una minuciosa investigación en el Archivo de Villa, que determinase la existencia de licencias, pero cabe señalar que es una evidencia documentada, que el Ayuntamiento de Madrid, empezó a conceder a principios del siglo XIX. las primeras licencias, a vendedores ambulantes, para instalar cajones en el Rastro en días festivos. El Corralón, es muy posible, que se construyera con la idea de disponer de naves y espacio donde poder mostrar y guardar las mercancías que se vendían, en el ya floreciente mercado ambulante del Rastro.

Cronología histórica de la Corrala de la calle Carlos Arniches n. 3 y 5: El Corralón

En la primera planimetría que existe de Madrid el Plano de Witt o Mancelli de 1635, y en todos los planos posteriores, como el Plano de Teixeira de 1656, ya existía un importante tejido urbano en la zona conocida como el Cerrillo del Rastro, pero la parcela de la Corrala de la calle Carlos Arniches, entonces calle del Peñón estaba sin edificar.

El Corralón y las antiguas alhondigas nazaries

En el libro Noticias de las Corralas de Madrid se sugiere de pasada, un interesante dato, el posible origen mudéjar de las Corralas. Son noticias que merecen atención ya que existen algunas analogías.

La primera, en cuanto a su habitabilidad es el patio, elemento principal en la articulación del edificio. Limita un espacio, donde se pueden desarrollar muchas tareas cotidianas a aire libre. La segunda, el uso mercantil que puede albergar. Como hipótesis de trabajo, se podría establecer un análisis comparado de la tipología arquitectónica y la utilización del espacio de la corrala de Carlos Arniches, Corralón (1860) con la más importante alhondiga nazarí, la al-Fundaq al- Yadida, de Granada, conocida por el nombre, de Corral del Carbón (1320).Cabe recordar que en el Corralón se disponen cuartos para viviendas en la planta primera y en las buhardillas, y en el patio, espacio para la exhibición venta y almacenaje de todas las mercancías.

La corrala de la calle Carlos Arniches, llamada "El Corralón"

En la Arquitectura popular madrileña, construida en el siglo XIX, principalmente en los barrios del Rastro y Lavapies, destaca un arquetipo de casas conocidas como corralas, con este modelo de construcción se intentaba solucionar, la precariedad y el grave problema de escasez de vivienda, derivado del crecimiento poblacional experimentado en Madrid en los siglos XVIII y XIX, y agravado por la limitación de la expansión natural de la ciudad, debido a la cerca que rodeaba la capital, levantada en 1629 por Felipe IV y derribada en 1868.

La Casa Matadero del Cerrillo del Rastro

Hace unos meses, en mi dominical deambular, por el Rastro, observé un cartel en una almoneda. que decía : EL RASTRO SOMOS TODOS: tradiciones que mantener, por un presente con futuro, colabora con tu firma. Como todo lo que sea, cualquier iniciativa para apoyar, mantener y desarrollar el RASTRO, me parece interesante, me puse al habla con la responsable de la Asociación de Comerciantes Nuevo Rastro de Madrid, que eran los que habían puesto en marcha esa iniciativa. De esos contactos, surgió la idea de colaborar en la pagina Web de la Asociación, aportando mis conocimientos de la historia del barrio y del mercado ambulante del Rastro, pues bien, el trabajo que aquí presentamos, (reducido para no ser exhaustivo) refiere la historia, de uno de los Mataderos más importantes del barrio, y es fruto de un intensa investigación realizada en archivos y bibliotecas. Esta es mi modesta colaboración, con la Asociación de Comerciantes Nuevo Rastro de Madrid.